Wake up…

Yo admiro a poca gente en esta vida, sobretodo si se trata de la persona entera. De hecho hace algunas semanas comencé el ejercicio de intentar enumerarlas, y solamente se me vino a la mente el Pablito Aguilera. También yo, cuando no lo “conocía”, lo encontraba un poco demasiado AM, un poco muy como esos señores vintage que tratan a todas las mujeres de mi amor. Y no es así. O sea, sí, pero no solamente así; es bastante completo, lúcido y dos cosas que finalmente me gustaron: Es una buena persona y se moja el culito repartiendo palos muy directos. ¿Como Tomás Mosciatti? No, eso de querer ser SIEMPRE PESADO le está saliendo más realista de lo necesario a nuestro Larry King.

La cosa es que hace un rato me acordé de otro señor, hombre también, actor, e inextricablemente vinculado dentro de mi mente a su personaje ícono: Neo.

Yo siempre he pensado que Keanu Reeves es Neo. No me imagino en el rol a otra persona. Creo que el juego de palabras con Thomas Anderson, el nombre virtual del famoso mesías-hacker, resultó bastante atinado (Tomás, supongo que por lo de “ver para creer” y Ander-Son, hijo del hombre, en alusión a Jesús), pero si el programador se hubiera llamado Keanu, igual hubiera sido perfecto, pues Reeves es Neo, quien como corresponde a un hombre luminoso -en el sentido no masónico de la palabra, por supuesto- puede despacharse posts como el que sigue:

No puedo ser parte de un mundo en donde los hombres visten a sus esposas como prostitutas para lucirlas con los demás. Donde no hay ningún concepto de honor y dignidad, y solo podemos confiar en aquellos que nos dicen “te lo prometo”. Donde las mujeres no quieren tener hijos y los hombres no quieren familias. Donde los que realmente son perdedores creen que son exitosos manejando detrás de las ruedas del carro de su papá y ese papá que cree que tiene un poco de poder y está siempre tratando de recordarle a los demás que no son nadie.

No puedo ser parte de un mundo donde las personas falsamente declaran que creen en Dios con un shot de alcohol en sus manos y con ningún tipo de conocimiento de la religión. Donde el concepto de celos es considerado vergonzoso y la modestia es una desventaja. Donde las personas se olvidaron del amor, pero aún así buscan tener pareja. Donde las personas reparan cada falla de su carro, pero no ahorran su tiempo para ellos mismos y se ven tan pobres tratando de ocultarse atrás de un auto lujoso. Donde los chicos gastan el dinero de sus padres en antros (discotecas), desarrollándose bajo sonidos primitivos, y las chicas se enamoran de ese tipo de chicos.

Donde las mujeres y los hombres ya no se identifican consigo mismos. Y donde todo esto es llamado “libertad para escoger”, pero para aquellos que escogen un camino distinto es llamado un retardado.

Yo escojo mi camino, pero es una lástima que no encontré compresión en las personas que yo deseaba que sí lo hicieran.