Todos escandalizados

Tengo un primo seco, lo conozco hace poco. Se llama Víctor Bascur y se ha ganado cuanto premio. Siempre viste bien y escribe mejor. Si huele rico no lo sé, porque no soy gay (pero si lo fuera, me parecería un prospecto de excelencia). Y aparte de bien escribe mucho, como uno de sus ídolos Roberto Bolaño (tiene muchos) a quien también le dedicó algo. La cosa es que el 5 de abril recién pasado se mandó un post que me gustó, y que quiero que mis hijas lean cuando sepan, porque es un flechazo directo y certero al músculo autocrítico de esta masa humana en la que, cual más cual menos -como vengo predicando desde hace tiempo- somos todos corruptos. Perdón por el spoiler. Lean:

El post

El padre de familia que está colgado al cable para ver los partidos por CDF Premium. El tipo que deja 10 lucas en la guantera para aprobar la revisión técnica. El que recibe las 10 lucas y aprueba una revisión técnica sin revisar el auto. El oficinista que imprime los trabajos de su hija en la oficina. El hombre que se sube por atrás a la micro y no paga porque “en Chile todos roban”. El hombre que compra choclos a un vendedor ambulante que los vende en un carro de supermercado robado. Los lolitos que toman taxi pirata después del carrete porque cobran más barato. El caballero respetable que declara menos sueldo del que gana para pagar menos impuestos. Esa vieja que comía las cerezas que mi abuela vendía “para probar si están buenas” y no pagaba las que se había comido. El bacán que le pone bencina a su auto familiar y después pasa la boleta a nombre de la empresa. El huevón que se roba los lápices que mi mamá pone en su negocio para que la gente pueda jugar un kino. La emprendedora que paga una miseria a los artesanos de Arauco y después vende a precio de oro en su tienda de La Dehesa. El que le lleva un chocolate a la funcionaria pública para que le haga el trámite más rápido. Los papitos que dejan el envase de yogurt que se comió su hijo en la góndola del supermercado y no lo pagan. El jovencito que compra su camioneta a nombre de la empresa del papá y la usa para sus asuntos personales. El macho que miente sobre su sueldo para pagar menos pensión alimenticia. La chiquilla que compra perfumes de marca en la oficina y no le extraña que cuesten 5 lucas. Todos escandalizados frente al televisor por el nuevo caso de corrupción que muestra el noticiero.