Punto G: El clímax de la historia

Estamos ya a fines de diciembre y, nuevamente, el gigante de Internet omitirá en su doodle navideño al único personaje del que prefiere no hacer mención entre todos los referentes que sí nombra durante el año, aunque lo que se conmemora sea su nacimiento.

Cuando llegue lo que tantos caudillos y músicos pseudolibertarios insisten en llaman su “amanecer”, lamentaremos haber pinchado Acepto al crearnos una cuenta de Gmail. Gratuita por cierto, con G de Google y de Gran Arquitecto, entre otros significados variopintos. Recordaremos a PRISM como un mero prototipo de lo que sabremos entonces: El programa HORUS, que todo nos ve hace ya bastante rato -desde lo que tipeamos y aun desde nuestras propias cámaras- pero será tarde para buscar al que todavía hoy, mis queridos bluepills, puede ser hallado. El que tiene ojos para ver, vea. Y parta por ver el logotipo de Chrome, que está clarito y es otro de sus principales tentáculos. Y el que tiene oídos para oír, oiga con más atención a Ricky, Perry, Sia y sobretodo a la loba, muy loba ella, todos activistas de alguna que otra organización humanitaria tipo Unicef, qué lindos. El cine nos viene avisando desde hace mucho, el que tenga cerebro no tiene excusa. Y todos esos viejos rústicos que contaminan nuestra acústica desde las plazas, nos advierten desde mucho antes con sus molestas prédicas lo que no queremos oír. Hasta la mente de Salfate algo sapbe, pero no su espíritu.

En tiempos donde el éxito material es meta primera, y habiendo ya para ello comenzado a retirar dinero del cajero solo con nuestra huella digital estemos, pues, atentos a lo que ponemos “me gusta” y, en especial, a lo que publicamos, máxime si es íntimo de nuestras casas. Yo me atrevo a subir esto porque lo que viene, vendrá de todos modos y porque (aunque este post ya está indexado en los buscadores) me habré yo esfumado del ojo de Google Maps y aun de la propia Localización de mi iPhone, junto con miles, poco antes de que “salga el sol”.

Saludos amigos, estamos a poco de que Juanes tenga un coro completo para cantar “se fue la luz en todo el barrio”, y que el “lo mejor está por llegar” de Diego Torres se cumpla.

Pero será lo mejor solamente para ellos.