20 apuntes sobre Napoleón

Mi adolescencia fue obscenamente extensa. Digamos que comenzó a una edad aceptable, pero que vino a terminar a eso de los veintiocho años, entre anécdotas y sábanas que no viene al caso del presente artículo, describir.

En sus albores, es decir, más o menos a mis catorce años tuve, como parte de mis deberes escolares, que leer un librillo interesante. Se llamaba El Príncipe, y lo había escrito también don Nicolás Maquiavelo. ¿Por qué también? Porque la feliz edición que llegó a mis manos venía suculentamente comentada por Napoleón Bonaparte. Suculentamente, pues de haberle restado sus notas el documento hubiera quedado reducido a la mitad. No puedo, por lo mismo, considerarlas “notas a pie de página”: Muchas de ellas partían en medio de la hoja, incluso algunas un poco más arriba. Así que desde entonces es que me agrada el personaje, creo que merece todo lo que se escriba sobre él. Y como este blog está pensado para que lo lean mis hijas, impreso algún día, dejo aquí veinte apuntes no tan conocidos sobre el famoso general que, espero, despierten su curiosidad para que indaguen luego más. Hallé el artículo aquí.

Dice más o menos así:

1. Sus padres, familiares y amigos más cercanos lo llamaban por su apodo: Nabulio.

2. No resulta extraño que de niño, Napoleón fuese un estudiante brillante. Era particularmente bueno en matemáticas, pero era un desastre en términos de comunicación, teniendo pésimas habilidades sociales y habitualmente referido como un niño muy dominante.

3. Por las características que mostraba desde pequeño, sus educadores le sugirieron considerar convertirse en militar al crecer. Aceptó el reto y así le fue.

4. Napoleón sufría de una fobia muy peculiar: la ailurofobia, es decir la fobia a los gatos.

5. Existe el mito expandido de que Napoleón era muy bajo de estatura, sin embargo, en realidad medía 1,70 cm, la altura promedio de la época.

6. Napoleón tenía la costumbre de posar siempre acompañado de los más grandes, altos y robustos soldados de sus filas. Quizá también por esto es que ha habido tanta confusión con su verdadera altura.

7. Llamar Napoleón a un cerdo es ilegal en Francia. De hecho, en la edición francesa de la célebre Rebelión en la granja, del grandísimo George Orwell, el cerdo Napoleón es llamado César y no como Orwell realmente lo llamó.

8. “El Turco”, aquel robot que jugaba ajedrez del cual seguramente hayas escuchado hablar, no era más que una farsa, dentro tenía un genio, un maestro invencible del ajedrez. Todos los que jugaban con el supuesto robot, eran derrotados, entre ellos Napoleón Bonaparte. De todas maneras, la verdad sobre “El Turco” se supo mucho después.

9. Según se cuenta, ocasionalmente, Napoleón se vestía con atuendos simples o de gente pobre y salía a caminar por las calles. Deambulaba por París, visitaba tiendas y hablaba con personas de la calle para ver si lo reconocían y así medir su popularidad.

10. La esposa de Napoleón se llamaba Marie Josephe Rose Tascher de la Pagerie. Para muchos (incluyéndome), un nombre largo pero hermoso, sin dudas. Pero para nuestro querido protagonista no lo fue, quien decidió cambiarle el nombre a Joséphine de Beauharnais.

11. Joséphine de Beauharnais tenía dos pequeñas hijas de un matrimonio previo. Luego de casarse con Napoleón, este solicitó que una de ellas se casara con su hermano y así fue.

12. Napoleón estaba convencido de que su amada Joséphine le traía buena suerte, por eso, cada batalla a la que iba, llevaba consigo un pequeño retrato de su esposa colgado.

13. Sus últimas palabras fueron: “Francia. Ejército. Líder del ejército. Joséphine.”

14. El ejército de Napoleón fue el primero en llevar alimentos enlatados a la guerra.

15. Según se menciona en numerosos escritos, Napoleón también tenía una rarísima fobia a que las puertas estuvieran abiertas. Cuando estaba en una habitación, siempre cerraba todas las puertas y cualquiera que entrara a la habitación en la que Napoleón se encontraba, debía hacerlo mediante una apertura lo más pequeña posible y cerrar de inmediato. De lo contrario, el señor Bonaparte enloquecía.

16. Otro dato curioso sobre la extravagante personalidad del gran Napoleón es que creía que mientras se comía, debía haber silencio absoluto y mucha rapidez.

17. Su comida favorita era el pollo al horno con papas y cebolla.

18. Numerosos historiadores coinciden en que Napoleón era un adicto al trabajo. De hecho, se tienen registros que dicen que dormía no más de 4 horas por día.

19. Según se dice, Napoleón Bonaparte siempre llevaba un pequeño envase con veneno atado a un collar, colgado en su cuello, listo para suicidarse en caso de que sus enemigos lo atraparan. No obstante, el día que decidió utilizarlo, en 1814, la efectividad del veneno caducó y solo le provocó una intensa enfermedad estomacal.

20. La influencia de Napoleón fue magistral. Aún hoy en día, sus estrategias y métodos de guerra son estudiados en el ámbito militar y muchos otros más, como por ejemplo, en publicidad. ¿Sabías que el creó la frase “una imagen vale más que mil palabras”?